PENSAMIENTO
(Tomado de www.culturanuova.net traducido por Jorge Iván Hoyos Morales)

Evolución de su pensamiento
Parece que en una primera fase, juvenil, Sócrates hubiese sido influenciado por físicos naturalista en especial por Anaxágoras. En esa fase el pensaba que fuese posible un saber del cosmos.
De tal convicción se separó, probablemente de manera gradual, reflexionando en las contradicciones en las que los físicos habían encallado; claro que algunos autores (como Taylor) hablan de una crisis brusca, tomando en serio la narración hecha por Platón en la apología acerca del coloquio de Sócrates con la Sibila. Esta última le habría revelado que el era el mas sabio de todos los griegos, precisamente por saber que no sabía nada, en especial por lo que tiene que ver con el cosmos y con el ser.
De esta manera Sócrates se concentró solo en un tipo de sabiduría, la que tiene que ver con el hombre, la anthropìne sofìa.
El fin de la filosofía de Sócrates
Para Sócrates el fin de la filosofía, a diferencia de los sofistas, no es la persuasión a toda costa (aun en menoscabo de la verdad) de un auditorio numeroso, con discursos largos (macrologicos) y que se apoyaban en la emotividad; para él, el fin de la filosofía es la educación del individuo, del alma, sobre el fundamento de la verdad, racionalmente alcanzada, con discursos breves y lógicos (braquilógicos).

El método socrático: la dialéctica
El método dialéctico de Sócrates preveía esencialmente la relación con otros en la elaboración de la verdad. La verdad no es una elaboración exclusivamente individual (ya que existirían numerosísimas verdades) no en el sentido que un individuo no la pueda poseer y defender contra otros individuos (aunque fuesen muchos), como sucede cuando Sócrates es condenado, sino en el sentido en que solo estando frente a otros con sinceridad humana, uno puede llegar a tener más certeza de la verdad. La verdad llega a ser una posesión propia solo si es comunicada y confrontada con otros. Una verdad no compartida ni confrontada con los demás viene a menos para el individuo que la ha entrevisto. Que después los demás la acepten en mayor o menor grado es otro problema: pueden rechazarla o dejar de buscarla pero el filósofo ha justificado su función y cumplido su tarea. Es por lo tanto dialéctica como diálogo. En un sentido parcialmente distinto del de Zenón de Elea, que entendía la dialéctica como contraposición, Sócrates entiende el diálogo y el método dialéctico no como una negación apriorística de la tesis contraria, sino como un camino común hacia la verdad, en el cual el otro puede jugar una función realmente constructiva.

La dialéctica se articulaba en cuatro aspectos o momentos fundamentales:
  1. La ignorancia (solo se que nada se), con lo cual Sócrates antes de proponer la propia concepción deja que sea el interlocutor el que se exprese, fingiendo ser ignorante;
  2. La ironía, con la cual Sócrates finge estar ensimismado en los presupuestos de su interlocutor;
  3. La refutación (elegkon), con la cual el muestra como de tales presupuestos se llega a consecuencias inaceptables para el mismo interlocutor;
  4. La mayeutica, es decir el arte de hacer parir (profesión de la partera), con la cual, después de haber destruido las falsas certezas y las falsas opiniones de su interlocutor, Sócrates lo ayuda a llegar con su misma razón, y ahora de manera bien fundamentada, a una nueva verdad. Se trataba en general de definiciones (o valores éticos) cargados de una validez universal, reconocibles como tales por todos (a diferencia de las tesis sofistas).

Antropología
Objeto de la reflexión socrática no es el ser ni el cosmos sino el hombre.
Su rechazo hacia la reflexión de temas metafísicos o cosmológicos ha sido interpretado en varias formas. Para algunos sería indicio del escepticismo, lo que lo pondría en relación directa con los sofistas. Sin embargo esta conclusión no parece justa: Sócrates testimonió con su palabra y con su vida que creía en una verdad absoluta y obedeciendo a esto llegó hasta la muerte. Antes bien probablemente percibió que era más urgente detenerse en el tema antropológico, más necesario entonces, sobretodo después de las desilusionantes contradicciones a las que parecía haber llegado la parábola de la anterior reflexión metafísico-cosmológica.
El hombre no es esencialmente su cuerpo, sino su alma
Lo más importante, lo que verdaderamente vale es el alma, que efectivamente tiene un nivel respecto superior al cuerpo (semejante y mas aún que la superioridad del vegetal sobre la piedra o del animal sobre el vegetal); y realmente el alma perdura mas que el cuerpo. Tal tesis no es nueva en la cultura griega: todo el llamado filón mediterráneo (pre indoeuropeo), es decir el órfico-mistérico, el filón de la religión dionisiaca que se oponía a la olímpica, colocaba la consistencia del hombre en su alma; sin embargo Sócrates es el primero que emparenta íntimamente, que une, la idea de alma espiritual inmortal con el carácter de la racionalidad: el filón órfico-mistérico ponía la esencia del alma en la racionalidad, o el menos en una instintividad afectivo-emocional;
El alma es esencialmente razón
Como acabamos de decir, el hombre no se encuentra a sí mismo cuando abdica de la racionalidad (como en las fiestas dionisiacas), sino reflexionando, usando su conciencia; lo que significa que realizar lo humano es realizar la racionalidad, comportarse racionalmente.

Etica:
  1. El bien es obrar según la razón: esta es la virtud;
  2. las pasiones y el placer no siempre concuerdan con la racionalidad: no son en si negativas, pero deben estar en la armonía y en la medida que la razón les dicta
  3. para hacer el bien es necesario y suficiente conocerlo (intelectualismo socrático): es imposible hacer el mal sabiendo que es mal;
  4. una divinidad existe y es reconocida, pero el motivo por el cual se debe hacer el bien está todo en nuestra misma humanidad (sin esperar premios o castigos ultraterrenos, sino por fidelidad a nosotros mismos).

VIDA DE SOCRATES
LA CUESTION SOCRATICA
REFLEXIÓN ACERCA DE SÓCRATES