SOCRATES
(Tomado de www.culturanuova.net traducido por Jorge Iván Hoyos Morales)

Vida de Sócrates:
  1. Nace en Atenas en el 469 a.C. y muere en el 399 a.C. Hijo del escultor Sofronisco y de la partera Fenarete.
  2. Parece que primero se casó con Mirto y después con Santipa, de carácter intratable (estaba de parte de los cínicos, que tenían aversión al matrimonio), de la cual tuvo en edad tardía dos hijos.
  3. Participó en la vida política de su tiempo, simpatizando con los treinta tiranos, de quienes sin embargo no comparte ciertos excesos;
  4. tenía un físico fortísimo, combatió durante la guerra del Peloponeso, en Potides y en Delos, demostrando coraje.
  5. Testigos dicen que lo veían concentrarse en sí mismo, como olvidándose del mundo que está a su alrededor y olvidándose también del dolor (es Maritain quien subraya estas anécdotas, viendo en ellas un primer origen experiencial del concepto de alma, como interioridad no totalmente condicionable por el exterior).
  6. De aspecto feo y satírico, tenía sin embargo un atractivo irresistible por su fuerte personalidad. Practicó el diálogo en las calles y plazas de Atenas.
  7. Cuando regresó la democracia es mirado con sospecha por sus precedentes políticos. Es acusado de corromper a la juventud con doctrinas ateas y con este pretexto lo condenan a beber la cicuta.
  8. Afrontó la muerte con serenidad, rehusando el exilio y la fuga, lo que confirma en sus discípulos una admiración desmedida.
  9. Platón, su discípulo mas importante (en cuanto a la filosofía) muestra el espíritu que animaba al maestro como un querer enseñar a los hombres a conocerse y a curarse a si mismos, haciéndole decir estas palabras:

Oh mis conciudadanos de Atenas, estoy obligado y os amo; pero obedeceré a Dios antes que a vosotros; hasta que respire, hasta que sea capaz no cesaré de filosofar, de exhortaros, de amonestaros siempre, donde quiera que os encuentre y a mi modo, así:
“Oh tu que eres el mejor de los hombres, tu que eres ateniense, ciudadano de la más grande ciudad y la mas nombrada por su sabiduría y potencia, ¿no te avergüenzas de dedicarte a pensar en amasar riquezas lo más que puedes, en la fama y en los honores; y en cambio la inteligencia y la verdad de tu alma en absoluto piensas cuidar para que ella llegue a ser lo mejor posible?”. Y si alguno de vosotros dijese que no es verdad, y sostuviese que si la cuida, yo no lo dejaría ir sin mas ni mas, ni me iría yo sin interrogarlo, sino que lo interrogaré, lo estudiaré, lo confrontaré, y si me parece que el no posee virtud sino que solo dice poseerla, yo lo avergonzaré demostrándole que aquello que es más valioso el lo tiene por vil y que tiene como valiosas las cosas viles. Y esto lo haré con todo el que me entienda, con jóvenes y viejos, forasteros y ciudadanos; y más a vosotros ciudadanos os lo digo por que me sois mas cercanos. Esto, vosotros lo sabéis bien, es el orden de Dios; y yo estoy convencido que para vosotros no hay mayor bien en la ciudad que mi obediencia al Dios. En verdad yo no hago más con mi recorrer si no persuadiros, jóvenes y viejos, que debéis tener cuidado no del cuerpo, ni de las riqueza, ni de ninguna otra cosa sino en primer lugar del alma para que llegue a ser óptima y virtuosísima; que de las riquezas no nace la virtud sino que de la virtud nacen de las riquezas y todas las cosas que son un bien para los hombres, tanto para cada ciudadano en particular como para el estado.
Platón, Apología de Sócrates, 29 d - 30 b.

LA CUESTIÓN SOCRÁTICA
**PENSAMIENTO SOCRÁTICO**
**REFLEXIÓN ACERCA DE SÓCRATES**